Servicio de conserjería: Control de accesos, supervisión de instalaciones, recepción de proveedores, gestión de residuos y atención diaria a las necesidades de la comunidad.
Revisiones periódicas: Programación y control de inspecciones técnicas obligatorias, mantenimiento de ascensores, sistemas de incendios, tejados y fontanería general.
Conservación de instalaciones: Acciones planificadas para evitar el deterioro del inmueble y garantizar el correcto funcionamiento del edificio.
Gestión de incidencias: Registro, asignación de técnicos y resolución rápida de averías o desperfectos reportados en las zonas comunes o elementos estructurales.
Atención de urgencias: Protocolo de actuación inmediata ante roturas, filtraciones o fallos de suministros.
Puesta a punto para nuevos inquilinos: Revisión exhaustiva, reparaciones necesarias, trabajos de pintura, fontanería y limpieza a fondo tras la salida de un inquilino para agilizar la nueva entrada.
Inspección de entrega y salida: Control del estado del inmueble para la gestión de fianzas y optimización de los tiempos de desocupación.